Casi la mitad de las mujeres embarazadas sufren dolor y calambres de piernas, normalmente durante la segunda mitad del embarazo y generalmente por la noche. Los obstetras y otros médicos carecen de recomendaciones efectivas para tratar esta dolencia tan común.
"Se han sugerido diversos tratamientos pero ninguno ha probado ser significativamente efectivo" dijo el Dr. Farnaz Sohrabvand, un ginecólogo y profesor asistente en la Tehran University of Medical Sciences, y autor principal del estudio. "Este estudio se diseñó para comparar los efectos de diferentes terapias de suplementación en mujeres iraníes embarazadas".
El Dr. Sahrabvand y sus colegas del Vali-eAsr Reproductive Health Research Center enrolaron a 84 mujeres embarazadas y las asignaron aleatoriamente a uno de cuatro grupos: el grupo 1 recibió 500 mg de carbonato cálcico una vez al día; el grupo 2 recibió 182 mg de magnesio (en forma de aspartato) dos veces por día; el grupo 3 recibió 100 mg de tiamina (vitamina B1) más 40 mg por día de piridoxina (vitamina B6) por día; y el grupo 4 no recibió ningún tratamiento. Se verificó la evolución de cada grupo después de cuatro semanas de tratamiento.
Cada uno de los tres grupos con terapia tuvo efectos positivos. De las mujeres en el grupo del carbonato cálcico (grupo 1), el 52% reportaron una mejoría absoluta, en el sentido de que ya no padecían calabres musculares al final del estudio. otro 43% del mismo grupo tuvo una mejora relativa, es decir que los dolores se habían reducido en frecuencia e intensidad. Solamente un 5% de las mujeres de este grupo no presentaron cambios en su sintomatología.
Todas las mujeres en el grupo del aspartato de magnesio (grupo 2) presentaron cierta mejoría a través del tratamiento: un 71% tuvieron una mejoría relativa y un 29% tuvieron una mejoría absoluta.
No obstante, el grupo que tomaba vitaminas del grupo B (grupo 3) fue el que manifestó los resultados más positivos: los síntomas del 72% se resolvieron completamente; otro 19% informó de una mejoría relativa y solamente un 9% no experimentó cambios.
"De acuerdo con este estudio, la sumplementación con tiamina y piridoxina ha demostrado ser significativamente efectivo en aliviar los espasmos musculares durante el embarazo", concluyó el Dr. Sohrabvand.
(Int J Ginecol Obstet 2006 Augst 17)
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