Muy poca gente tiene una clara comprensión de los fundamentos acerca de cómo se desarrolla nuestra vida. Si la vida fuera un juego, la mayoría de nosotros desconocerías las reglas, dónde están los postes de la portería, o tan siquiera que tales postes existen.
Sabes cómo experimentar y sacar el máximo partido a la vida?
Sabes cómo influir en ella para manifestar creativamente lo que deseas?
Hemos creado este sencillo mapa del camino para explicar los fundamentos de cómo experimentamos la vida y cómo podemos crear una relación con ella más significativa y completa. Esta es nuestra percepción de cómo se desarrolla nuestra vida:
A cada momento somos bombardeados con influencias a través de nuestros sentidos, percepciones, instintos, inteligencia e intuición. Estas influencias provienen tanto del exterior como de nuestro interior, e incluyen sensaciones, pensamientos, emociones, dinámicas familiares, trabajo, cultura social, psiquismo, medios de comunicación, ideals, consciencia de masas... La lista continúa.
Si tuvieramos que procesar todas estas influencias de manera consciente, nos volveríamos locos. Por suerte, tenemos una mente subconsciente que se ocupa de filtrarlas. De la misma manera que se ocupa de nuestra respiración, de los latidos del corazón, de las reacciones químicas y de todas las otras funciones milagrosas del cuerpo humano, la mente subconsciente tiene sistemas de creencias y formas habituales de manejar todo lo que la vida nos ofrece.
Algunos de los patrones de nuestra mente subconsciente son útiles, como por ejemplo el que nos permite atarnos los zapatos de forma automática. Sin embargo, la mente subconsciente almacena muchas creencias que adoptamos en nuestros primeros años que podían ser útiles entonces, pero ya no lo son. No obstante, estas creencias subconscientes desactualizadas definen, de manera automática, percepciones, expectativas, reacciones y defensas para ayudar a nuestro ego en el manejo de los estímulos que recibe, o a ignorarlos y manejarlos inadecuadamente.
La mayor parte del tiempo, no somos conscientes de cómo el subconsciente crea nuestra realidad. Algo nos dispara e, inconscientemente, reaccionamos según nuestra antigua programación. De hecho, funcionamos tan bien en piloto automática que no tenemos ni idea de lo inconscientes que somos habitualmente en nuestro día a día.
Cuando vivimos la vida en piloto automático, no tenemos libertad ni elección sobre cómo experimentamos la vida. Sin consciencia, permanecemos atrapados en la rutina. Nuestro futuro refleja el pasado. Nada, o muy poco, cambia, y esto puede llevar a frustración, decepción, y peor aún, desesperación cuando no conseguimos materializar nuestros sueños.
La buena noticia es que podemos quitar el piloto automático. Podemos detenernos y prestar atención, y explorar, de forma intencionada, nuestros pensamientos, sentimientos, actitudes y reflexiones. Podemos volvernos conscientes de nuestros patrones habituales inconscientes. Podemos elegir conscientemente nuevas perspectivas que sobreescriban nuestro vieja vieja programación, y así, explorar nuevas experiencias y crear nuevas posibilidades para nuestra vida.
A medida que desarrollamos la disciplina de prestar atención a nuestras experiencias, adquirimos el poder del crecimiento personal y manifestamos lo que realmente queremos en la vida. Aprendemos cómo usar los increíbles poderes de la mente de forma constructiva y creativa. Descubrimos cómo establecer una intención resuelta y cómo captar, anclar e integrar nuevas ideas e ideales para que formen parte de nuestro ser y vengan a nosotros de forma natural. A medida que aprendemos a elevar nuestra consciencia, conectamos con un cuadro mayor que tiene más sentido que las pequeñas piezas que lo componen.
También aprendemos el arte del equilibrio tan necesario para manifestar con éxito. sí, es necesario que nos esforcemos para crear un cambio interior, pero también necesitamos dejarnos ir, rendirnos y confiar en el proceso de la vida y en las leyes universales. Así, experimentamos el aprecio y la gratitud que surgen naturalmente y apoyan nuestra relación con la vida.
En resúmen:
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