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Aceite de onagra o prímula,

un remedio natural para la mujer.

"La onagra o prímula fue una de las primeras plantas importadas a Europa, recibiendo en Inglaterra el nombre común de 'curalotodo del rey'" Dra. Caroline Shreeve.

También es conocido como "aceite de prímula" y lo usaban los indígenas americanos para tratar diversas dolencias. Se puso de moda hace unos años como tratamiento asociado al Síndrome Premenstrual por su contenido en ácido gammalinolénico y constituye, sin duda, un remedio natural apropiado para tratar esta patología tan femenina.

Se hizo popular como componente de un producto natural con que se empezó a tratar el Síndrome Premenstrual y otras dolencias femeninas hace dos décadas (Efamol 500), pero su historia, como ocurre con un gran número de sustancias naturales, es muy antigua. Fue precisamente su efectividad en el tratamiento lo que sirvió para confirmar la carencia (o insuficiencia) de ácidos grasos esenciales en el organismo como una de las causas del SPM y de varias otras patologías.

Cuestiones "esenciales"

El aceite de onagra contiene un 88.5% de ácidos grasos poliinsaturados1 o ácidos grasos esenciales (también llamados "Vitamina F" por algunos estudiosos). Y aunque otros aceites también los contienen, el de onagra tiene la particularidad de contener ácido gammalinolénico en estado preformado, por lo que tu organismo se ahorra un paso en la transformación hacia la obtención de otra sustancia final que nos interesa en este caso: la prostaglandina E1 (ó PGE1).

¿Recuerdas a los ácidos grasos? Se los suele clasificar en dos grandes familia: los Omega-3 (que se forman a partir del ácido alfalinolénico) y los Omega-6 (que se forman a partir del ácido linoleico).

Frutos secos, ricos en omega-3 y omega-6


Como ves, los ácidos grasos poliinsaturados son importantes, pero además son esenciales: tu organismo no los produce. Y sin ellos, no hay prostaglandinas...

PGE1 y PGE2: guerra y paz a nivel celular

Las prostaglandinas son sustancias biológicamente activas que se forman a partir de los ácidos grasos poliinsaturados. Su vida es muy corta (menos de 5 minutos) y se fabrican en la mayoría de las células del cuerpo cuando se produce una estimulación de la membrana celular. Se conocen alrededor de 15 tipos de prostaglandinas. Pero, a efectos de este artículo, nos referiremos brevemente a dos de ellas: PGE1 Y PGE2.

Las PGE1 se forman a partir del ácido gammalinolénico que contiene el aceite de onagra (o a partir de su precursor, el ácido linoleico) e intervienen en los procesos de dolor, inflamación y fiebre. Entre las acciones que se les atribuyen, están las siguientes:

Y la más importante de todas:

Las PGE2 se forman a partir del ácido araquidónico, y tienen el efecto contrario a las PGE1. Por ejemplo: desde el primer momento de una inflamación, estas prostaglandinas actuarán favoreciendo el edema, la vasodilatación y aumentando la permeabilidad de los capilares, incidirán en el dolor y la fiebre, y más adelante en el proceso, intervendrán en las reacciones alérgicas.

La doctora Catherine Kousmine que estudió durante más de 45 años la relación entre los aceites y las enfermedades degenerativas, llamó a las PGE1 "prostaglandinas de la paz" y a las PGE2 "prostaglandinas de la guerra", describiendo de esta forma tan gráfica su acción sobre el organismo humano, y también lo esencial que resulta que tu dieta alimenticia incluya ácidos grasos poliinsaturados de la mejor calidad: Sin ellos desaparece la acción frenadora de la PGE1 (prostaglandina de la paz), dejando la vía libre a la PGE2 (prostaglandina de la guerra) que ya no puede ser regulada.

Si otros aceites lo contienen, ¿por qué usar el de onagra?

Es una forma de atajar camino. Nada más.

Ocurre que para que puedas llegar a fabricar PGE1, es necesario que durante el proceso estén presente otras sustancias: zinc, magnesio, vitaminas B6, Vitamina C, niacina, etc. Pero además hay factores que dificultan o incluso, impiden que la transformación se complete en alguna de sus fases, por ejemplo:

La presencia del ácido gammalinolénico en el aceite de onagra, le ahorra a tu organismo el primer paso de transformación de prostaglandinas, y de esta forma, franquea la primera barrera. Pero aún quedan dos más...

Aceite de onagra o primula, rico en ácido gammalinolénico


Cada maestrillo tiene su librillo

Aunque es una gran herramienta natural para el tratamiento del SPM, no todos los médicos naturistas lo prescriben y tampoco existe regla fija en cuanto a la cantidad a prescribir. Así que, sólo a modo de referencia, te indico que:

Consideraciones finales

Usar aceites vírgenes, extraídos por primera presión en frío y procedentes de agricultura ecológica en tu alimentación diaria, normalmente será suficiente para asegurarte la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados de la mejor calidad. Puedes aprender más sobre sobre estos aceites aquí.

Si padeces el SPM con síntomas moderados a severos, o parte de ellos aún persisten pese a haber modificado tu dieta, mi recomendación es que primero que nada te pongas en tratamiento médico (medicina natural u otras de enfoque holístico).

Recuerda: no hay sustancias inocuas. Da igual si las compras en una farmacia o en una dietética.

Porque a toda acción, sigue una consecuencia, asegúrate que partes por poner la acción más adecuada.


©Mónica P. Vazquez
Mujeres Holisticas, magazine online dedicado a la salud de la mujer del siglo XXI
Está permitida la reproducción total, impresa o electrónica de este artículo, siempre que se cite la procedencia, se incluya el correspondiente enlace a este sitio web y se notifique a la autora facilitando datos de publicación a mujeresholisticas.com



Notas
1 Los ácidos grasos poliinsaturados : son ácidos grasos con cadenas largas de 18 a 20 átomos que contienen por lo menos dos enlaces dobles.
2 La "poliinsaturación" de estos ácidos grasos les confiere cualidades especiales pero les hace muy vulnerables a la oxidación, de ahí que se les adicione vitamina E por sus propiedades antioxidantes.

Bibliografía:

Shreeve, Caroline, El Síndrome Premenstrual, El "mal de la mujer" puede curarse, Edaf, Madrid, 1987
Asociación Médica Kousmine, El Método Kousmine, Urano, Barcelona, 1989
Embid, Alfredo, Síndrome Premenstrual: Diagnóstico y tratamiento integrado: ..., Revista de Medicinas Complementarias. Medicina Holística No. 51, Madrid, Págs. 93-94
Merien, Désiré, Las Fuentes de la Alimentación Humana, Colección Higiene Vital, Puertas Abiertas a la Nueva Era, Palma de Mallorca, 1992.
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