Si tuviéramos que dar un concepto clave a la hora de hablar de lo que entendemos por Salud, nos podemos referir al concepto de identidad. Y, ¿a qué llamamos identidad? Identidad como el ser lo que se es (presencia en el espacio que a cada uno le es propio) y en el momento en el que se está (estar en el tiempo presente). Es esta inscripción en la realidad, en el aquí y ahora que permite actuar en el respeto de la naturaleza de las cosas y de la naturaleza de cada uno.
Estar en la identidad, en la expresión bien dicha de quien cada uno es en cada momento, es estar en armonía con el orden, con el orden existente en toda la creación, desde el microcosmos al macrocosmos, en este orden de un Todo en el que cada parte responde a unas leyes que se interrelacionan y se interpenetran. Así, la Telurología " es un conocimiento de la realidad, del mundo interior y del mundo en todas sus manifestaciones, de la realidad del planeta, de los reinos, de los seres vivos, un conocimiento que nos va a permitir sacar a la luz las leyes observables de esta realidad que reúnen las diferentes partes del Todo de la creación, de una manera a la vez única y diferenciada".
Desde el inicio de los tiempos, el ser humano se ha preguntado por el origen y el sentido de la vida, por su lugar en el mundo y por las leyes que rigen el Universo. Desde las diferentes culturas, en todas las tradiciones, en todos los tiempos, se han ido dando diferentes respuestas a estos interrogantes. Así, desde hace milenios, los hombres miraban y estudiaban el Cielo y los movimientos de los cuerpos celestes o estudiaban los elementos de la Naturaleza que les rodeaba dando origen con ello a conocimientos ancestrales como la astrología, los elementos chinos, la acupuntura, los trigramas del I Ching… todos ellos partícipes de la evolución de la consciencia de la humanidad durante siglos y siglos.
En este nuestro tiempo actual, los seres humanos estamos preparados para dirigir nuestra mirada a lo más profundo de nuestro planeta y desde ahí alzarla pasando por la naturaleza que nos rodea y hasta lo más alto del cielo.
Surge entonces la Telurología, como una disciplina que, "sin contradecir los conocimientos anteriores, aporta una aproximación innovadora y complementaria a las ciencias y a las diferentes artes del conocimiento de que dispone cada ser humano para explorar el mundo, ya se trate del mundo interior o del mundo en todas sus manifestaciones".
Consideramos la Tierra como un ser consciente y vivo. En el núcleo del planeta, en su parte más dura y compacta, encontramos la chispa de vida que anima, encerrada ahí desde el inicio de los tiempos en el estallido del Big Bang, chispa que instante a instante se expresa desde el núcleo y pasando por la corteza terrestre a través de todos los reinos de la creación, mineral, vegetal, animal hasta el reino humano que es el que va a tener la posibilidad de descifrar y tomar consciencia de este lenguaje. Instante a instante , como el latido de un gran corazón universal batiendo al ritmo del tiempo y presente en el interior de cada uno de nosotros.
La Telurología nos ofrece un instrumento concreto para acercarnos a esta representación de la realidad: la Rueda Telurológica, rueda virtual que representa todos los elementos constitutivos de la creación, de sus diferentes reinos, del mundo manifestado y no manifestado. Así, podremos levantar un tema telurológico para cada país, cada lugar, cada ser humano o cada acontecimiento y veremos sus correspondencias con, por ej. ciertas piedras, ciertos vegetales, ciertos elementos, ciertas energías…
Esto abre un campo de aplicaciones inmenso no sólo en nuestra vida cotidiana, sino en medicina, en geobiología, en ciencias del hábitat, para la previsión de grandes acontecimientos (guerras, cataclismos…). Por ej. en el campo terapeútico, será posible comprender qué mineral, qué planta, qué energía, qué verdad van a permitir reforzar y reequilibrar al ser en su totalidad o en una de sus partes : un órgano, una problemática emocional, una toma de consciencia.
"Pero la mayor eficacia de la Telurología no va a estar en la precisión de los cuidados aportados a los órganos, a los hombres, a los vegetales, a los países o a la creación, sino en la posibilidad que van a tener los hombres de estar en la realidad de lo que son y en la realidad del mundo, inscripción en la realidad que será la fuente de la armonía y la belleza… "
|