Las góndolas de los hiper están llenos de productos bio, eco y orgánico, pero estos nombres definen unas normas de producción específico que no siempre esos productos cumplen. En este artículo aprenderás qué es un producto biológico (ecológico u orgánico), qué garantías te ofrece y cómo puedes distinguirlos de los que lo único que tienen de "bio" es el nombre.
Aunque cada comunidad puede dictar su propia normativa ecológica, ésta no puede contradecir ni limitar la normativa europea que aplica a todos los países de la UE, conocido por el Reglamento CEE 2092/91 sobre la producción agrícola ecológica y su indicación en los productos agrícolas y alimenticios. Esto significa por poner un ejemplo, que la normativa local no puede permitir el uso de una sustancia si la normativa comunitaria la prohibe.
Cualquiera de estos calificativos te indica que el producto que lo lleva cumple la normativa sobre agricultura y ganadería ecológica, siempre que además incluyan un aval (como el de la imagen o similar), la numeración de la etiqueta y los datos del productor/envasador. Es muy importante que lo recuerdes porque es la única forma de saber si el producto que compras es realmente "bio". La regla es fácil: si no hay aval, código alfanumérico y datos del productor/envasador no es un producto biológico por más que incluya ese término o cualquiera de los otros en la etiqueta.
El término "bio" (eco u orgánico) hace referencia al método de producción del producto. Te indica que no procede de la agricultura o ganadería convencional sino de la ecológica. Este tipo de producción tiene sus propias normas y supone una garantía (actualmente, la mejor) de que esos productos:
Desde hace años se estudia el efecto que los métodos de la agricultura-ganadería convencional tienen sobre la salud humana, y ya antes de que casos muy sonados (vacas locas, fiebre porcina, etc.) fueran de dominio público, eran muchos los que relacionaban el uso extensivo de productos químicos (herbicidas, plaguicidas y fertilizantes químicos en la agricultura, antibióticos y hormonas de crecimiento en los animales), con el deterioro de la salud humana y ambiental de las últimas décadas.
Dejando criterios ecológicos al margen, como mínimo, consumir "bio" te permite saber qué es lo que comes, porque la normativa ecológica es muy específica y los productores están sujetos a controles periódicos que tienen por finalidad asegurar el cumplimiento de la misma.
Existen muchos avales y su apariencia es diferente. Además de los avales "oficiales" -los otorgados por organismos del estado de cada país o región, y más recientemente,el aval de la UE-hay avales "privados" que dan algunas organizaciones privadas a quienes cumplen sus normas de producción. En España, por ejemplo, además de avales concedidos por los diferentes Comités Reguladores de las distintas Comunidades Autónomas, hay que añadir los otorgados por la Asociación Vida Sana y los avales Demeter, que identifican internacionalmente los productos procedentes de la agricultura biodinámica, una escuela específica dentro de las escuelas de agricultura ecológica.
Si quieres comer con garantías, come bio, pero recuerda ...
Si no hay aval, NO es bio
¿Sabes qué es ésto? ¿No? Verás ...
Bio, Eco, Orgánico ...: calificativos de un mismo concepto.
Si es bio, es bueno ... ¿Por qué?
Avales, avales y más avales
Aprende más por qué "bio" es mejor
©Mónica P. Vazquez
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