by Claudio Daniel Ríos
(Buenos Aires, Argentina)
A comienzos de los años 70 se comenzó a conocer una modalidad acuática llamada Watsu. La palabra esta formada por las sílabas Wat: water y Su: shiatsu.
La propuesta se basaba en la ejecución de maniobras de masaje Shiatsu dentro de piscinas de agua climatizadas o termales. La creación de esta técnica nació de manos del señor Harold Dull en Harbin Hot Spring, California, quien había aprendido Shiatsu precisamente en Japón.
A los talleres de Watsu como de actividades similares en los que participé, le sumé mi propia experiencia dando Shiatzu, más algo de danza pues la música cobra mucho valor a la hora de dar el masaje, predisponiendo abiertamente al alumno a los diversos movimientos que se realizan, más, por supuesto, lo que el cuerpo de la persona dice en su propio vocabulario corporal.
De esta manera dí origen a lo que llamo Agua Yoga Masaje, siempre partiendo del mismo principio: unir, o al menos dar los lineamientos que faciliten al alumno su desarrollo, tomando conciencia de su cuerpo-mente-emociones...
Agua Yoga se desarrolla en agua a una temperatura que oscila entre los 32 y 34 grados centígrados.
El terapeuta sostiene el cuerpo del paciente que flota en el agua, brindándole especialmente un apoyo cómodo y seguro en la zona cervical. La cara del paciente permanece encima del nivel del agua, mientras que su cuerpo esta casi completamente sumergido.
En Agua Yoga se usan flotadores debajo de las rodillas del paciente para facilitar una mejor flotabilidad. Con esta ayuda, el paciente es colocado en diferentes posiciones para de ese modo tener acceso a la totalidad del cuerpo.
Los puntos de acupresión, (Shiatzu), se presionan de acuerdo al ritmo respiratorio, restaurando el flujo armonioso del ki o energía.
El nivel del agua de la piscina alcanza el pecho del terapeuta, que trabaja desplazándose constantemente y creando de esta manera, un movimiento en el agua que contribuye a producir el efecto de elongación de la columna vertebral y de las distintas articulaciones.
Agua Yoga trabaja meciendo y estirando el cuerpo, utilizando el roce del agua para crear un efecto de masaje en la totalidad del cuerpo.
El agua, principal protagonista, infunde fluidez, armonía, libertad, brindando al mismo tiempo seguridad y expansión, permitiendo integridad y mayor vitalidad psicofísica.
Agua Yoga está dirigido a personas de toda edad y no requiere saber nadar, ya que respetando las limitaciones y capacidades de cada cuerpo, es posible aplicarlo a todo tipo de personas, independientemente de su edad y contextura física.
No podemos dejar de mencionar algunos de los innumerables beneficios que el trabajo en el agua otorga. Basta mencionar:
* la recuperación del tono muscular,
* el mejoramiento de la circulación sanguínea arterial, venosa y linfática,
* facilidad y amplitud de movimientos articulares,
* sedación del sistema nervioso y órganos internos,
* mayor capacidad respiratoria,
* y calma mental y anímica, otorgándonos el acceso a una mejor calidad de vida.
Aquí la propuesta es convocar en clases semanales de una hora a grupos de no más de 5 ó 6 personas, para que en ese tiempo, todos realicen ejercicios Chi Kung y Yoga, destinados a producir: estiramientos, movimientos articulares, relajación, coordinación y respiración profunda de nuestros meridianos y centros energéticos, apuntando a la obtención de los beneficios antes citados.
Una vez finalizados los ejercicios, y con la ayuda de los flotadores, cada uno de los participantes recibirá durante unos minutos una “mini sesión” de Agua Yoga Masaje. Es decir que, sostenido por mis manos los convidaré a experimentar algunos movimientos y/o maniobras sobre las articulaciones y músculos de la columna y cuello, o alguna otra parte del cuerpo que así lo requiera.
De este modo, Agua Yoga Masaje propone la oportunidad de trascender lo físico, pacificar la mente, el cuerpo y el espíritu.